Saturday, December 17, 2005

Mitificando

Las cosas claras:
Kurt Kobain no era un buen cantante, ni siquiera tocaba bien la guitarra. Tenía los dedos como chorizos pamplonicas.
Frank Sinatra nunca compuso una mísera canción. Tenía buena voz, pero si no es por sus amigos de la mafia, hubiese sido un Enrique Anaut del montón.
La expresión facial de James Dean se asemejaba a la de Steven Seagal, que lo mismo le da matar a cuatro chinos que amar con toda su alma a su puta madre.
Freddie Mercury sí que cantaba bien, tenía carisma, y era un artista en toda regla, pero de seguir vivo hubiera sido apartado de la sociedad por tener el sida y por su extravagante manera de vivir, lo mismo que John Lennon, que de no haber sido asesinado, ahora sería el pesao ese que canta canciones de paz e igualdad, pero que vive en hoteles de lujo (con el respeto siempre).
La diferencia es que han muerto, y ya no están con nosotros. Y por eso los mitificamos (yo el primero). Pero si siguieran vivos seguramente no serían ni la mitad de lo que ahora son.
Si ahora desapareciera Manu Chao, por ejemplo, sería el más grande de todos los tiempos, desbancando al mismísimo Jesús Gil.
El tiempo distorsiona la realidad: ¿quién no es fan de Benny Hill, de Bud Spencer o de los Fraguel Rock? El otro día vi un capítulo de Dragones y Mazmorras -serie que admiraba- y os aseguro que pensé que yo de pequeño era subnormal, que podría ser. Hay veces que es mejor no romper el mito. Por eso nunca quedaré con Jeniffer Lopez, porque seguro que es gangosa.

Tengo un amigo que hace siete años se fue a Alemania por amor. El amor de una mujer, más concretamente. Hace mucho tiempo que no le veo, y para mi se ha convertido en un héroe. Ahora las cosas no le van también, y seguro que se encuentra sólo, perdido, llora debajo de las sábanas o se masturba con una sandía, pero yo seguiré admirándolo.
Hace más o menos un año que no veo a mis amigos de Copenhagen. Que sepais que si no os llamo, es para no romper el mito.
Se os quiere y echa de menos.

4 comments:

Mayka said...

Que verdad más grande... igual, por ejemplo que Ché Guevara... si hubiese seguido vivo no sería el mito que es hoy. Que coraje me da esas cosas... siento que me tengo que morir para que mis padres piensen: pues sí, era buena niña... ahora mira, las lavadoras se apelotonan, y cuando estaba ella nadie se daba cuenta de que las tendía día tras día :P

Genial... sí señor; yo... hay personas que no quiero ver porque, las tengo tan idealizadas que no quiero decepcionarme :)

Me gusta cómo escribes

Alberto said...

Hoy me cuesta mucho llamar por teléfono a un amigo mío que vive en Alemania, quizás tampoco quiero romper el mito.. o quizás la distancia nos ha separado y no tengo nada que decirle. A mis amigos de Copenague no les llamo porque no los tengo pero seguro que lo haría si los tuviese.

Anonymous said...

Lo que os decia, vuelve Humor Amarillo, y ya no es lo mismo que hace 10 años.

Anonymous said...

...sobre todo porque los comentaristas no son los mismos.

Y por cierto, no tengan ustedes miedo en volver a ver Fraguel Rock, porque es tan genial como la primera vez, garantizado...