Tuesday, September 05, 2006

Humor amarillo

-Peldone, ¿sablía usted decilme a qué hola able el establecimiento de ahí enflente?.
Un chino, que parece dispuesto a amenizarme la aburrida tarde de trabajo en el kiosko de helados.
-Hombre –le digo yo-; tratándose de un puticlub, supongo que abrirá al anochecer.
-Ya, pelo yo necesital ahola.
-Toma, y yo, un revolcón nunca viene mal, pero ahora estoy de servicio y sería feo cerrar el chiringuito para irme de pilinguis.
-No, no. Yo sólo quielo tomal un whisky – el chino, que me guiña un ojo.
-Sí claro, si yo tampoco soy de follar. Qué mejor que un sitio llamado ‘Mr. Braguetazo’ para tomarse una copa.
-¿Sabe usted si ponen películas? -sigue el chino.
- Lo único que yo sé es que la meretriz jefa es una mezcla entre Mick Jagger y la Reina de Inglaterra; pero que me lo han contado, que yo no he entrado nunca.
-Sí, clalo. Selán lumoles –de nuevo, me guiña un ojo.
Se me queda mirando, como si esperara a que yo le diera la contraseña o algo para poder entrar en el garito y tomarse una copa de mi parte.
-¿Sablía usted si hay otlo local de copas pol aquí? –el chino, que sigue con calentón.
- Hombre, no es porque yo me los sepa de memoria, pero al doblar la esquina tiene usted un par más.
-¿Sablía usted decilme si ponen películas?
-Armado de paciencia- No lo seeé, señor. Lo mejor sería que fuera usted y preguntara.
-Es que yo quielo tomal whisky –me guiña de nuevo el ojo.
-Si ya lo sé, señor. Si ya me lo ha dicho algunas veces. Vaya, y a lo mejor se puede beber una copa mirando una película de occidentales cachondas.
El tío se va y yo me quedo más tranquilo, con extranjeros que me preguntan cosas que, no siendo normales, vienen siendo habituales: que si en el bus pueden mear, que dónde pueden comprar pollos, y que si vendo marihuana.
Al cabo de dos horas el chino viene otra vez. Yo no lo veo venir hasta que ya está apoyado en la barra. Habrá utilizado una técnica de despiste oriental (o es que yo estaba dormido).
-Esto no hacelse a mi. Me ha enviado usted a una casa de plostitutas, señol. No películas. Todas sin lopa, queliendo sexo.
-¿Y el whisky? –le pregunto.
-Whisky sí, muy bueno.
El tipo me guiña un ojo y se va completamente indignado. Será un malentendido cultural, pero no sé mi han estado vacilando o la culpa ha sido mía.

3 comments:

Eulalia said...

Sin no te lo has inventado el verano que viene me pongo un kiosko de helados ;)
Un beso.

Jack Maybrick said...

Jajaja, no me cabe la menor duda, todos los chinos son iguales...

Algún día contaré en mi blog la historia del chino Wayusei...

sansar said...

de lo mejorcito que he encontrado por la blogosfera.
Lástima que el otro blog lo tengas un poco abandonadillo.
Oye, el chino ¿no sería Pujol? lo digo por el tic de guiñar el ojo.