Saturday, October 15, 2005

Vaya con Dios

En el principio Dios creó los cielos y la Tierra.
-Joder, ¿y ahora que me he pasao el Diablo II qué coño hago? Con lo aburrido que es salir de juerga sólo por el cosmos.
Y además, que aquí no veo una mierda. A ver si llamo para que me instalen unos fluorescentes, que gastan mucho menos que las bombillas de pera y alumbran más.
Y dijo Dios, hágase la Luz, y la Luz se hizo.
-Mucho mejor, donde va a parar.
A ver como me entretengo yo aquí, con el polvillo de estrellas este que se te mete entre los dedos de los pies, y que se está mojando por culpa de las putas goteras, que seguro que el cosmos lo hicieron los mismos chapuzas que los de la estación espacial. Fijo.
Y llamó Dios a lo seco Tierra, y la reunión de las aguas, mares.
-Guapo.
Lo que molaría sería tener un poco de vidilla, que esto está muy soso. Ahora que yo me haría un porrito antes de empezar tan ardua tarea.
Dijo Dios: produzca la tierra hierba verde, y así fue.
-Divino de la muerte.
Vamos a ver que me invento. Algo rollo Jurassic Park estaría bien.
Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y aves que volaban sobre la tierra, bestias y serpientes y animales que se arrastraban sobre la tierra.
-Jooder, la que estoy montando. Voy a quitar los dinosaurios, que se me van a comer todo.
Ale, a tomalpolculo dinosaurios. Y los demás, ale venga, a follar como animales (que sois).
Y dijo Dios:fructificad y multiplicaos
-¿Pues no se metía Hitchcock en sus propias películas?¿Y no mete Santiago Segura a Cañita Brava en Torrente?
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.
-Ese al que llaman Prosinecki no me ha quedao del todo fino, pero bueno, que le vamos a hacer.
Ale fructificad y multiplicaos, aunque ya os aviso que no lo tendreis tan fácil como los conejos.
Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la mañana y la tarde el día sexto.
Bueno, esto ahora está paradote. Es como la primera pantalla del Age of Empires. Me iré a hacer la siesta de mientras se anima la cosa; pero antes voy a susurrarle cuatro gilipolleces al imbécil de la Casa Blanca,que se lo cree todo.
Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo. Y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.
Amén.