Friday, March 11, 2005

El porqué de la existencia

Ideas que corren a toda hostia por la mente. Ideas que hacen que se me hinchen las venas de las sienes. Ideas. Ideas buenas, ideas malas, ideas fugaces. Siempre pensando en no aburrirme y en intentar no aburrir a los demás.
Las ideas no se pueden patentar, sólo los inventos. Pero antes de un invento siempre hay una idea, y posiblemente tenga el mismo mérito el arte del pensador que el del ingeniero.

Últimamente pienso mucho, demasiado yo diría. Estoy acabando una etapa de mi vida y empezando otra paulatinamente. Me he ido a hacer un máster de la vida a Copenhagen, sí, pero pronto esto se acaba, y tendré que volver a lo de siempre. Y pienso.
Pienso en qué hacer con mi vida, en qué es realmente lo que quiero hacer con ella, y qué es lo que debería hacer, e intento buscar el punto donde se cruzan esos dos caminos.
Por lo que estoy viendo en mis amigos, todo el mundo llega a estos pensamientos cuando acaba la carrera, cuando hay que decidirse entre una vida standard (buscas un curro, compras un piso, buscas una novia -da igual que la quieras-, te compras un perro, te casas, tienes un hijo, te compras un todoterreno, vas a por la parejita, te compras un chalet adosado y plantas tomates en tu jardín) o una vida diferente.
Como todo, nada es o blanco o negro, ni siquiera hay una paleta de 256 colores, y yo estoy disenyando mi mapa de bits. Y pienso.

Y si escribo lo que pienso se me aclaran mis ideas. Y otra cosa no, pero las ideas me chorrean por las orejas, y espero que sea siempre así, por los siglos de los siglos.
A veces surgen primero las ideas, y después le encuentras una utilidad. Yo lo prefiero así, pasando de pragmatismos.
De ese modo, de uno de esos pensamientos se me ocurrió que "oooh, my blog" podía ser un buen nombre para un blog.
No me entusiasma el hecho de crear una especie de diario exhibicionista, donde todo el mundo sepa qué pienso o cómo me siento, pero tampoco me gusta escribir para mi mismo.
No todo es o blanco o negro.
Y ahora sé para qué voy a hacerlo servir.

1 comment:

Diego said...

Heh, conozco ese sentimiento de desorientación. Acabé la carrera (7 años) hace unos 3 años, ahora trabajo en algo que me gusta, y lo que te puedo decir desde mi perspectiva es que Tranquilo, con el tiempo ese sentimiento irá a peor XD

El problema es la sociedad. Siempre exigiéndote un paso adelante, una resolución, una demostración de valía y productividad.

No menosprecies el perfil "estándar" de hoy en día (casarte-perro-novia-hijo-casa-coche-domingos..). Lo importante no es ese cliché en sí, sino el sentirse a gusto o no en él. Estoy seguro de que mucha gente se siente bien con una vida 'estándard', qué más da si es parecida a la de otros tantos millones de personas. Es la suya, y la disfruta con honestidad. No hay que menospreciarlos. Ni que decir tiene que no es ni mucho menos el estado 'ideal'. Que cada uno elija el suyo.

Creo que lo importante es tener dinero suficiente para vivir con un mínimo de comodidad. Para ello tendrás que distinguir entre el trabajo que te gusta y el trabajo que te da de comer (un guiri lo llama la "sex&money theory" -lo que te gusta hacer, y lo que te sustenta-). Sí, pueden ir ligados y ser el mismo, pero intenta no frustrarte si no lo consigues (pues son cosas distintas, el 'sexo' y el 'dinero'), e intenta que el 'sexo' no deje de gustarte si lo consigues.

En general, mi consejo es que mientras puedas, haz lo que te guste y no lo que debas.

y por supuesto, suerte :)